¿GUIA O INTÉRPRETE DE NATURALEZA?

¡Muy buenas!

Si os dedicáis a la educación Medio Ambiental encontraréis en multitud de ocasiones cursos de formación u ofertas de trabajo bajo el nombre de "Guía de Naturaleza". Sin embargo, otras veces quizás habéis visto un concepto que resulta similar pero en absoluto es idéntico: "Intérprete de Naturaleza". Hoy, bajo mi opinión y mi experiencia, intentaré explicar la diferencia que hay entre uno y otro. Empecemos: 

"Guía de Naturaleza VS Intérprete de Naturaleza" ¿Cuáles son las diferencias? 

La principal es que el primero guía mientras que el segundo "hace sentir" experiencias/emociones/sensaciones al grupo. Intentaré explicarme:

La palabra "intérprete" se asocia mucho a los actores y... Sí pero no: un actor actúa, simula emociones/sensaciones. Sin embargo un intérprete transmite emociones/sensaciones. Se parece pero no es en absoluto lo mismo. Y es clave, puesto que la mayoría de la gente no recuerda las palabras pero sí las emociones o los sentimientos que tuvo en ese momento. Por ejemplo:

 - "¿Pero que te dijo?"

- "Pues no lo recuerdo exactamente, pero me hizo sentir una basura"

O también

- "¿Qué te dijo?"

- "No lo recuerdo bien, pero me sentí fatal"

Ser Guía no es fácil: llevar los grupos, tener los conocimientos suficientes para identificar bien, transmitir bien esos conocimientos, lidiar con diferentes perfiles (típico de cualquier trabajo en el que estés de cara al público). ¡Pero ser Intérprete todavía es más difícil! Los intérpretes tenemos que saber transmitir, contagiar, emocionar, hacer sentir... No es fácil... Pero es lo que te desmarca y diferencia del resto de profesionales. De hecho podría decirse que un intérprete de Naturaleza es un guía que transmite experiencias/sensaciones/emociones. Por tanto, entra dentro de la categoría de "Guía". Pero, sin embargo, no todos "guías" son "intérpretes".

Por ejemplo: no es lo mismo identificar un animal que, además de identificarlo, explicar algo sobre la especie que impacte a los asistentes. Que les deje con la boca abierta. Cualquier anécdota que se les quede grabada. Algo que haga que después, cuando la gente llegue a casa, tenga el gusanillo de seguir buscando información sobre la especie. ¡Ese es el objetivo! Obviamente resulta completamente imposible hacerlo con todas especies registradas durante la sesión pero cuanto mayor sea la cantidad, más te identificará como intérprete (ojo, no solo la cantidad si no también la calidad es importante).

Voy a poner aquí uno de los ejercicios que realizo en mis salidas guiadas y con el que intento transmitir a los asistentes. Lo comparto con vosotros por si os es de ayuda y lo queréis poner en práctica vosotros también:

Le explico a la gente que la naturaleza hay que vivirla con los 5 sentidos. Que de forma general dependemos demasiado del sentido de la vista lo que hace que el resto de sentidos los descuidemos sin prestarles atención. Y les hago esta actividad para que lo comprueben ellos mismos. Les invito a estar en silencio y hacer un barrido observando lo que hay alrededor, analizándolo. Un par de minutos serán suficientes. Y después, seguidamente, les invito a que cierren los ojos y sentir lo que hay. Y ya os lo digo yo: hay diferencia, y mucha. ¿Por qué? Porque al cerrar los ojos el ser humano se siente vulnerable (es una reacción primitiva de defensa de cuando éramos presas de otros animales) haciendo que los demás sentidos se "despierten", se acentúen. Y la gente se sorprenderá al darse cuenta que oye más, que siente más. Incluso oleréis más, porque antes no erais receptivos del todo a este tipo de estímulos al tener los sentidos correspondientes "eclipsados" por nuestra excesiva dependencia al sentido de la vista.

Después dejad os describan su experiencia: es sorprendente la reacción y los comentarios de la gente "Me he dado cuenta que huele mucho a pino, no lo había notado hasta esto", o incluso "he notado que hace frío. No tenía antes". O viceversa, claro está "He notado los rayos de sol sobre mi piel". También es frecuente el "¡se oyen muchos pajaritos!"... sensaciones que antes habían pasado desapercibidas.

Seguidamente les hago volver a cerrar los ojos y centrarse en un único sonido: el de las ramas al ser mecidas por el viento. Y mientras lo escuchan detenidamente, les cuento que cuando en el monte oímos el sonido de las ramas de los árboles mecidas por el viento, realmente lo que hacen es susurrarnos esto que les leo a continuación mientas ellos escuchan ese sonido con los ojos todavía cerrados:

"Viajero, escucha:

Yo soy la tabla de tu cuna,
la madera de tu barca,
la superficie de tu mesa,
la puerta de tu casa.

Yo soy el mango de tu herramienta,
el bastón de tu vejez.

Yo soy el fruto que te regala y te nutre,
la sombra bienhechora que te cobija
contra los ardores del estío,
el refugio amable de los pájaros
que alegraron con sus cantos tus horas
y limpian de insectos tus campos.

Yo soy la hermosura del paisaje,
el encanto de la huerta,
la señal de la montaña,
el lindero del camino.

Yo soy la leña que te calienta
en los días de invierno,
el perfume que te regala
y embalsama el aire a todas horas,
la salud de tu cuerpo
y la alegría de tu alma.

Por todo esto, viajero que me contemplas,
tú que me plantaste con tu mano
y puedes llamarme hijo,
o que me has contemplado tantas veces,
mírame bien, pero...

No me hagas daño."
(Autor: Rabindranath Tagore)

Con esto pretendo que vivan la Naturaleza con unos sentidos (= a una sensibilidad) que de forma general pasa desapercibida así como los estímulos que pueden llevar asociados (Olor, temperatura, sonidos...) haciendo que vivan la Naturaleza de una forma diferente. Que tengan una experiencia diferente, quizás más profunda, más primitiva, más interior. Y con el poema intento, también, ambientar el sonido por un lado y concienciar el valor de los árboles por otro.
Yo me he formado como intérprete. He hecho cursos para formarme en ello, he buscado actividades o ejercicios para hacer con la gente con la intención de que vivan/experimenten/sientan la Naturaleza de una forma que algunos han hecho pero, creedme, la mayoría aún no.

                        Yo en una salida.

No quería acabar la entrada de hoy sin recordar, quizás, las 2 cosas más importantes tanto del papel del guía como del intérprete:
1- Lo más importante en una salida guiada al campo es la seguridad de los asistentes.
2- Se debe evitar por completo cualquier tipo de molestia importante a la fauna. No todo vale para la satisfacción del grupo. Si un animal protegido (o incluso en peligro de extinción) es molestado por querer priorizar la observación por parte del grupo NO ESTAMOS SIENDO ÉTICOS NI CON LA ACTIVIDAD NI CON LA NATURALEZA. Tengámoslo claro, por favor: No todo vale.

Hasta aquí la entrada de hoy. Más cortita de lo habitual pero espero que aún así os haya resultado interesante. Entrada que quería dedicar especialmente a Laura y Guille, de Aquila Naturaleza, pero también a Pepe Sacristán, Candelas... y muchos que me dejaré (disculpad, no es nada personal).

¡Muchas gracias por dedicarme vuestro tiempo en leerme, hasta la próxima!

*Estaré encantado de que dejéis vuestra opinión sobre lo que he dicho en los comentarios.

Comentarios

  1. Pues la verdad es que nunca me había parado a pensar en la diferencia, pero lo has explicado muy bonito. Uno de los recuerdos más chulos que tengo de una excursión con el cole, fue cuando nos hicieron tumbar en un prado, cerrar los ojos y escuchar el sonido del monte. Fue genial.

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  2. Me ha encantado la explicación y me parece muy buena idea la propuesta de cerrar los ojos para sentir lo que nos rodea intensamente.

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