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lunes, 14 de enero de 2019

CONSIGUE LOS MOLDES EN RESINA DE LAS HUELLAS DE LA FAUNA IBERICA DE "MUSKARI RASTROS" A UN PRECIO ESPECIAL A TRAVES DEL BLOG "ENTRE PINOS Y SEMBRADOS"

¡Muy buenas!
Una buena forma de conocer las huellas que dejan los diferentes animales es pudiéndola manipular: tenerla entre manos te permite conocer bien sus dimensiones (alto, largo, ancho), sus trazos, sus características... Esto se puede conseguir observando un molde hecho en el campo.

Benjamín Sanz, pionero y un referente en España en el tema del rastreo, proporciona a través de su web "Muskari rastros" un amplia colección de moldes que ahora, a través de este blog, puedes conseguir a un precio especial.

Por una parte podemos adquirir el pack de huellas de los carnívoros ibéricos:
- Comadreja (Mustela nivalis)
- Visón americano (Neovison vison)
- Garduña (Martes foina)
- Gato montés (Felis silvestris)
- Jineta (Genetta genetta)
- Meloncillo (Herpestes ichneumon)
- Turón (Mustela putorius)
- Lince (Lynx pardinus)
- Lobo (Canis lupus)
- Nutria (Lutra lutra) mano
- Nutria (Lutra lutra) pie
- Osezno (Ursus arctos)
- Tejón (Meles meles) mano
- Tejón (Meles meles) pie
- Zorro (Vulpes vulpes)

Aquí algunas de las fotos de los moldes:


Su precio real es de 70€ y, si a la hora de hacer el pedido comentáis que lo habéis visto en este blog, tendréis un descuento del 10% (I.V.A. y gastos de envío incluídos)


Por otro lado tenemos también el pack de los ungulados, que incluye:

- Corcino (Capreolus capreolus)
- Rayón (Sus scrofa)
- Cabra (Capra pyrenaica)
- Corzo (Capreolus capreolus)
- Ciervo (Cervus elaphus)
- Gamo (Dama dama)
- Oveja (Ovis aries)
- Sarrio (Rupicapra rupicapra)
- Jabalí (Sus scrofa) con guardas

Algunas de las fotos de los moldes:

 
Su precio real es de 38€ y, si a la hora de hacer el pedido comentáis que lo habéis visto en este blog, tendréis un descuento del 10% (I.V.A. y gastos de envío incluídos)


También existe el pack de los roedores, los lagomorfos, y el erizo:

- Ardilla (Sciurus vulgaris) mano
- Ardilla (Sciurus vulgaris) pie
- Conejo (Oryctolagus cuniculus)
- Erizo (Erinaceus europaeus)
- Rata (Rattus norvegicus)
- Liebre europea (Lepus europaeus)
- Liebre ibérica (Lepus granatensis)
- Marmota (Marmota marmota)

 
Su precio real es de 30€ y, si a la hora de hacer el pedido comentáis que lo habéis visto en este blog, tendréis un descuento del 10% (I.V.A. y gastos de envío incluídos)


¡¡No podía faltar el pack de aves!! Con nada más y nada menos que 24 especies:

- Alcaraván (Burhinus oedicnemus)
- Tórtola turca (Streptopelia decaocto)
- Andarríos grande (Tringa ochropus)
- Mirlo (Turdus merula)
- Perdiz (Alectoris rufa)
- Torcaz (Columba palumbus)
- Urraca (Pica pica)
- Ánade real (Anas platyrhynchos)
- Andarríos chico (Actitis hypoleucos)
- Arrendajo (Garrulus glandarius)
- Búho chico (Otus scops)
- Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides)
- Gaviota patiamarilla (Larus michahellis)
- Gaviota reidora (Larus ridibundus)
- Lechuza (Tyto alba)
- Milano negro (Milvus migrans)
- Polla de agua (Gallinula Chloropus)
- Rascón (Rallus aquaticus)
- Búho real (Bubo bubo)
- Buitre leonado (Gyps fulvus)
- Cigüeña común (Ciconia ciconia)
- Cormorán (Phalacrocorax aristotelis)
- Focha común (Fulica atra)
- Garza real (Ardea cinerea)

Aquí algunas de las fotos de los moldes:
 
Su precio real es de 100€ y, si a la hora de hacer el pedido comentáis que lo habéis visto en este blog, tendréis un descuento del 10% (I.V.A. y gastos de envío incluídos)


Y POR ÚLTIMO, FALTARÍA MÁS, LA OPCIÓN DE CONSEGUIR LA COLECCIÓN COMPLETA CON TODOS LOS MOLDES (Carnívoros, ungulados, roedores, lagormorfos, erizo y aves, en total 56 moldes). Su precio real es de 225€ y, si a la hora de hacer el pedido comentáis que lo habéis visto en este blog, tendréis un descuento del 10% (I.V.A. y gastos de envío incluídos)!!



¿Cómo tenéis que hacer para hacer el pedido? Debéis escribir al mail muskarirastros@gmail.com donde, sobre todo, tenéis que indicar que habéis visto el anuncio en el blog "Entre pinos y sembrados" para que os apliquen el descuento.

Si te gusta la naturaleza, si los quieres tener en tu asociación de naturaleza, si te dedicas a la educación medioambiental, si eres profe de Biología, etc, etc... ahora tienes una buena oportunidad de conseguir material de trabajo del bueno a un precio rebajado  ;)

¡A por él!








martes, 8 de enero de 2019

UNA INCREÍBLE HISTORIA DE LEÓN, EL PASTOR ALEMÁN QUE TUVE HACE AÑOS.

¡Muy buenas! Estos días en Twitter (@pinosysembrados para el que quiera seguirme) conté una anécdota del perro pastor alemán que tuve hace unos años: León. El caso es que la anécdota gustó bastante y varios seguidores aportaron datos y experiencias similares que hicieron que quedara un hilo muy chulo. Tanto, que me he decidido a colgarlo aquí. Ahi va, primero la anécdota y luego los aporte de los Followers: ¿No os parece una historia soprendente? Pues esperad, que ahora vienen las aportaciones de los followers: RICARDO PÉREZ es el que primero soltó la idea: ¿Y si en vez de ser instinto fue por el olfato? Todo un reputado biólogo como DR BIOBLOGO también apostaba por esta teoría.... DOOGWEB también se subía al carro de esta teoría... TWITERO MUERTO aportaba una nueva experiencia similar: DRAGOLOBO DE LA NATURA le daba el toque espiritual al hilo :) JAVIER SUBIRATS hacía una analogía poniendo a hermanos gemelos como ejemplo: CARLA MORIANA y JORGE ALEJALDRE M. explicaron que habían más especies con experiencias similares: Más experiencias similares: Aportaciones de RAMÓN BALBÁS, DELIA SALENO Y DANIEL GIL: Feromonas, memoria, olfato... Y atentos a la aportación de VERDANDI: Le da al hilo el toque científico que necesitaba y también cuenta otra experiencia increíble similar a la que cuento yo vivida por él mismo directamente: (link aquí: https://www.researchgate.net/publication/235604494_Visual_discrimination_of_species_in_dogs_Canis_familiaris) (link aquí: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/0376635794900566) Como véis, unas historias increíbles... Ahora a ver si saco un ratillo y me leo los artículos ciéntificos que os he puesto para saber más sobre el tema. Para todos los que habéis participado en el hilo, MUCHAS GRACIAS. Habréis visto que no salís todos. Lo lamento, pero es que para sintetizar algo el hilo (es que si no quedaba muy largo) he puesto solo algunas de todas las participaciones. Espero que os haya gustado la entrada de hoy. También podéis aportar algo nuevo a través de los comentarios de la entrada. Y ya sabéis... a seguir la cuenta de Twitter del blog (@pinosysembrados, para los olvidadizos) para no perderos estas cosas tan interesantes! Jejeje. ¡Un saludo a todos y gracias por leerme! ¡Si os ha gustado la entrada... comparte!

jueves, 27 de diciembre de 2018

DE CAMPEO: APROVECHANDO LA MADRUGADA

¡Muy buenas!
Una de las cosas que me gustan del invierno es que puedo disfrutar de los amaneceres sin madrugar demasiado, jejeje. El amanecer tiene magia, se despierta la vida diaria de la mayoría de la fauna. De hecho existe el térmito "gökotta", que es cómo llaman los suecos al hecho de levantarse temprano para gozar de la naturaleza: los primeros cantos de los pájaros, la belleza del sol, el rocío en las plantas... momentos para gozar con todos los sentidos.

El primer canto que escuché fue el de un carbonero común (Parus major). Ilustro con una lámina del gran Juan Varela para que quien no sepa qué animal pueda ponerle cuerpo y colores:


Bello pájaro que podemos encontrar en bosques y parques urbanos. Su mejilla blanca y tonos verdosos y amarillos lo permiten identificar bien. Una "corbata" negra (que en el macho es más ancha que en la hembra, truquillo para diferenciar los sexos de la especie) divide verticalmente su vientre. 
Justo explicaba en Twitter que gracias a este ave se ha podido hacer un interesantísimo descubriento: las aves, al emitir sus cantos, tienen sus propios dialectos geográficos. Me explicaré: en el Norte y Noroeste de España el reclamo del Carbonero común esta estructurado con dos sílabas, mientras que en el Sur su reclamos consta de 3 sílabas. "Chichipam, chichipam"!! Suena desde lo alto de un pino. De hecho, en Andalucía se le reconoce con este nombre: "chichipam", reproduciendo su canto con una onomatopella.
¡Pues bien, si esto ya es un dato interesante, aún queda lo mejor! ¿Qué ocurre si se libera un carbonero del Sur en el Norte? (o al revés): Pues aquí viene lo bueno: ¡No tiene éxito reproductivo! ¿Cómo, qué me estás contando? ¿Y eso a qué se debe? Pues a que ese tipo de reclamo, al no ser propio de ese área geográfica, no es efectivo de cara a defender un territorio ante otros machos, hecho por el cual las hembras no lo eligen y motivo por el cual finalmente no tienen éxito reproductivo.

"Esto lo había escuchado pero con los pinzones", apuntaba en el hilo un seguidor. Sí correcto: el pinzón vulgar (Fringilla coelebs) también es un ejemplo de esto que acabo de explicar.

(Pinzón vulgar macho. Lámina de Juan Varela)

 Y ahora que hablamos de los pinzones no quisiera dejar de pasar la oportunidad de explicar dos datos muy interesantes sobre esta especie: la primera, que es el ave más abundante de la península ibérica (por encima del gorrión común, ¿a que no lo esperabais?); y segundo, que ahora en el invierno llegan a nuestro país muchos ejemplares del Norte de Europa que vienen buscando un clima más cálido. Bueno, eso no es novedad, ¿no? Hay muchas especies que lo hacen. ¿Por qué es entonces tan interesante? ¡Pues porque los ejemplares que llegan aquí son sólo hembras, los machos se siguen quedando en el Norte de Europa! De hecho su nombre científico viene de esta operativa, pues "coelebs" significa célibe en alusión a los meses que los dos sexos está separados.

Una abeja cruzó delante mío. Diciembre y abejas, madre mía.... la seguí hasta donde me alcanzó la vista. Pensé en "la danza de las abejas". Para quien no sepa lo que es: cuando una abeja encuentra un "botín alimenticio" (una fuente de polen) vuelve a la colmena y se lo comunica al resto de abejas con una danza en la que mueve el abdomen: según el ángulo del baile la abeja señala la dirección del botín respecto al ángulo del Sol con la colmena (toma ya, casi nada), y la velocidad del baile indica cómo de próximo o lejano se encuentra el botín. Como es difícil de explicar así, os pongo un vídeo de Youtube donde se ve mucho mejor que con mi explicación, jejeje:


Empecé a quedarme frío, así que me levanté y eché a andar un poco. El cielo se iba volviendo cada vez más azul... ¿Sabíais que Humboldt, uno de los principales naturalistas de la época moderna (uno de mis favoritos, y uno a los que creo que más hay que agradecer su labor divulgadora) inventó el cianómetro? Un instrumento para medir el azul del cielo... Aunque seguramente lo conozcáis más por otros de sus inventos: la línea del ecuador o incluso las isobaras, esas lineas de los mapas meteorológicos que unen puntos de igual presión atmosférica.

A los pocos metros encontré un lentisco manchado de barro: un jabalí (Sus scrofa) había pasado por allí después de uno de sus típicos baños de barro. Observé, dispuesto a extraer conclusiones ante lo que me encontraba delante como absoluto fan del rastreo de animales que soy. El lentisco estaba manchado por un lado, por el otro bastante menos. Eso indicaba la dirección que llevaba el animal (manchado por donde "entra" al lentisco, menos por donde "sale"). El lentisco está muy muy manchado e incluso hay gotas de barro en el suelo, lo que indica que hace poco que ha salido de la bañera: si el barro está líquido es que todavía no ha tenido tiempo de secarse, así que ha debido de pasar poco rato desde que el animal salió de la "bañera" hasta que pasó por aquí. Por otro lado, la altura a la que llega la mancha de barro me da una una idea de la altura del individuo. Gracias a este ejercicio de rastreo hemos podido averiguar:
- Especie.
- Identificar una de sus costumbres.
- Saber la dirección que llevaba (y todo esto sin una sola huella!! ¿No es maravilloso?).
- Datación del rastro.
- Altura del individuo.

Levanto la vista. ¿Dónde puede estar la bañera? Busco el paso por donde ha debido ir el animal a ver si la encuentro. Por el camino veo hozaduras de jabalí. Veo que parte de la tierra tiene un color más oscuro: es humedad de tierra excavada hace poco: ¡Estamos ante un rastro relativamente fresco! Vuelvo a levantar la cabeza y analizo el lugar. Y veo uno de sus rascaderos, el lugar donde se ha frotado el barro para quitárselo.



 Como en ocasiones se frotan tan fuerte que se quedan pelos enganchados, a buscarlos que voy.... y voilá!!


Si alguna vez veis esto, acercaros y observar los pelos: las cerdas de jabalí son muy características porque acaban bífidas, en doble punta. Fijaos en su dureza pero a su vez flexibilidad... ¿sabíais que por esto mismo en su momento estas cerdas se utilizaban para hacer brochas de afeitar? De hecho había dos tipos de brocha: las hechas de pelos de tejón (que eran las que usaba la nobleza) y las de jabalí (que eran más bastas y por tanto las que usaba la gente de bajo rango social). Como lo oís: las brochas de afeitar en su momento era un indicativo de tu status social.

El monte se volvía un tanto impenetrable, así que dejé la búsqueda de la bañera para otro momento. Sali a una pista asfaltada y se me encogió el corazón: una preciosa víbora había sido atropellada.. ¿Conscientemente? ¿Inconscientemente? Ya da igual....


Recuerdo la primera vez que vi una serpiente. Yo era muy niño, pero lo recuerdo perfectamente. Fue una observación idílica: de camino a pasar unos días en los Pirineos oscenses con mis tíos, una madrugada, vi una rapaz volando con un ofidio en sus garras. Todo esto en su silueta, con el fondo naranja del amanecer. ¡Precioso!
En ese momento no tenía el nivel que tengo ahora y para mi era simplemente "una culebra". Ahora, recordando el enorme tamaño que tenía esta, no podía ser otra que una culebra bastarda (Malpolon monspessulanus). La rapaz seguramente fuera un águila culebrera (Ciercaetus gallicus). 
Por cierto, ahora que hablo del águila culebrera... ¿No notáis algo raro en su mirada? Para ayudaros os pondré una foto de la especie, a ver si descubrís a qué me refiero (desgraciadamente no tengo ninguna foto de este animal, así que pondré una que he encontrado en Internet y que pone que el autor es Juan Luis Muñoz).


¿No le veis nada especial? Venga, os ayudo... ¿No veis que tiene los ojos muy frontales, cuando muchas otras aves los tienen más desplazados hacia los laterales? Bien, es por su característica de predador, pero aún hay algo más a tener en cuenta. Intentaré explicarlo.
Muchos animales que son potenciales presas tienen los ojos situados en la cabeza algo lateralmente , con el fin de poder abarcar el mayor ángulo de visión posible de cara a localizar un predador. Sin embargo, los predadores tienen los ojos situados de manera frontal (visión estereoscópica). Unos ejemplos vendrían a ser los ojos de un ciervo, o una paloma vs los ojos de un león o un águila.


Mientras, como decía, los primeros su función es abarcar mayor ángulo de visión para prevenir predadores, los segundo lo que hacen es fijar sus dos ojos en el mismo punto para focalizar la vista y así calcular mejor las distancias, propio de los predadores que necesitan fijar su vista en las presas de manera correcta para que el lance sea efectivo y no pierda energías en una acción de ataque inútil.
¿Y dónde entra aquí el águila culebrera? Pues que es la rapaz con los ojos más frontales de todas. ¿Por qué el resto de águilas no lo tienen tanto, si también son predadores? Pues porque las águilas culebreras se enfrentan a posibles ofidios con veneno, por lo que necesitan un extra a la hora de calcular bien las distancias para prevenir una posible picadura de una víbora que acabe con su vida. ¿A que es increíble?

Bueno, veo que me he enrollado y la entrada me está quedando larga... así que lo dejaré aquí y dejo para otro día cómo acaba la excursión de hoy ;)

Así que hasta aquí la entrada de hoy. Si te ha gustado... ¡Comparte!

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¡Un saludo y gracias por leerme, hasta la próxima!

martes, 11 de diciembre de 2018

SUGERENCIA DE LIBRO: "EL ÁRBOL URBANO: GESTIÓN MUNICIPAL DEL ARBOLADO EN LA CIUDAD", DE J. RAMÓN GÓMEZ FDEZ.

¡Muy buenas!
Pues hoy os traigo otra recomendación de libros, en este caso sobre el arbolado urbano. Un libro próximo cuyo objetivo ha sido, por una parte, que los ayuntamientos reflexionen sobre las condiciones en las que se encuentra el árbol en la ciudad y que se den cuenta que las ciudades debe "acoger" con generosidad al árbol; y por otra parte el hacer un libro que llegue a todo el mundo, divulgativo, donde el ciudadano de a pie mire hacia los árboles y comience a entenderlo., al alcance de todos, y que nos va a permitir interpretar y entender mejor los árboles de nuestra ciudad con el fin de actuar con ellos y tratarlos como compañeros y no como parte del mobiliario urbano de las ciudades.

A continuación os pongo un texto del autor, la portada del libro, el índice y alguna de las páginas interiores:

-Nota y presentación del autor:

"Este libro trata de árboles, es obvio En concreto de los árboles urbanos y la dificultad que tienen para poder desarrollarse en las ciudades. Pero en estas páginas también hablaremos del paisaje y de su relación con ellos. Y sobre todo de cómo conseguir que este arbolado pueda crecer sano desde el principio y aportar toda su belleza mejorando la calidad de vida de los habitantes.
Y es que aunque las ciudades cubren solo un 3% de la superficie terrestre, generan nada menos que tres cuartas partes de las emisiones de carbono y consumen dos terceras partes de la energía generada a nivel global. Casi el 54% de la población mundial es principalmente urbana, cifra que llegará al 70 – 80 % a finales de este siglo. Todo indica que es hora de regenerar los ecosistemas urbanos y ahí el árbol tiene un papel protagonista.
En los días que corren comienza a entenderse que las ciudades son ecosistemas en sí mismos, como pueden serlo un bosque mediterráneo o un prado de montaña. Sin duda, este “ecosistema urbano” se encuentra más mermado y débil, con un número mucho más reducido de especies e interacciones entre ellas. No olvidemos que la capacidad de resiliencia de un ecosistema está directamente relacionada con la riqueza de especies. Las cosas están cambiando de prisa y se empieza a entender que una mejora en la calidad de vida en las ciudades y, por ende, de los ciudadanos depende en buena medida de la calidad y complejidad de éstas como ecosistemas vivos.
Ligado a estos nuevos conceptos surge un imparable movimiento que está transformado el paisajismo de nuestras ciudades. Poco a poco, los rígidos diseños y plantaciones de las zonas verdes dan paso a trazados más orgánicos y, sobre todo, a plantaciones menos “sometidas”. Por fortuna, cada vez se realizan menos tratamientos químicos, admitiéndose cierta convivencia con los insectos. La presión social para reducir el uso de herbicidas es patente y algunos municipios han optado por su retirada. Y lo que resulta más sorprendente, es que poco a poco se va admitiendo la aparición de algunas hierbas espontáneas, incluso no confinadas en pequeños espacios.
El paisajismo ha ido evolucionando a lo largo de la historia, pasando por diferentes estilos de gran interés. Pero la cada vez mayor sensibilidad ambiental parece que tiende a generar un nuevo concepto, más respetuoso con el medio ambiente donde la biodiversidad sea una de sus premisas destacables. Las plantaciones deben concebirse, además de para el disfrute estético de los ciudadanos, para el aumento del número de polinizadores como base del establecimiento de la fauna urbana. Y si durante este proceso incluimos algunas áreas abandonadas y descampados como focos de una biodiversidad más espontánea habremos conseguido una visión mucho más ecológica de nuestras urbes.
No podemos negarlo, nos gustan los árboles, pero debemos ser francos y reconocer que no siempre es la mejor solución. ¿Es eso negativo? Ni mucho menos. En ocasiones, esa puede ser la solución más racional. De no ser así, provocaremos a corto plazo el efecto contrario al que buscábamos. Una excesiva densidad llegará a ser contraproducente, tanto para la ciudad como para el ciudadano o, incluso, para el propio árbol.
Por lo tanto, los criterios deberán ser otros, permitiendo la convivencia entre todos los actores que ocupan las vías urbanas. Así, el técnico deberá a la hora de arbolar una calle, analizar con detalle todos los condicionantes; y será solo, una vez estudiados estos factores cuando decida si se deben plantar árboles y, en caso afirmativo, qué especie es la más adecuada y a que distancia en relación con las necesidades que demanda.
Un conocido cuento del escritor Alphonse Daudet (Daudet, 2015), aborda la necesidad de un grupo de hombres de crear una nueva ciudad, una bella urbe que sorprendería al mundo. Para ello buscaron el mejor emplazamiento, una hermosa estancia del bosque, ideal para construir aquella novedosa metrópoli. La localización era magnífica: encandilaba por su belleza, tierras fértiles y situación, a pocos metros de un caudaloso río que les serviría de abastecimiento y les comunicaría con el mar. Sin embargo, para construir la “ciudad de madera”, como sería bautizada, se abrieron cicatrices en la tierra, se allanaron montes y rellenaron valles donde levantar cómodamente las casas y trazar con regla y compás las alineadas avenidas. Esto justificó la eliminación de la mayor parte de las plantas que allí crecían, se derribaron los fabulosos árboles, y con ellos desaparecieron las lianas que embellecían el entorno. El lugar en nada recordaba ya al bosque original. Incluso su fertilidad era ahora un problema pues las plantas insistían en volver a crecer. Así que los sabios hombres tuvieron la inteligente idea de emplear el fuego, lo que finalmente transformó drásticamente el paisaje. Una incongruencia, tristemente familiar...
El destacado geógrafo Eduardo Martínez de Pisón afirmaba en una entrevista hace unos pocos años que “el paisaje es el resultado de la suma de la naturaleza y la cultura”. Sin embargo, es indiscutible que en la ciudad todo es distinto, el paisaje urbano ha expulsado a la otra pieza de la ecuación rompiendo su equilibrio. Lo curioso del caso es que las ciudades en su constante devenir se parecen más unas a otras. Por lo tanto, la parte cultural también va desapareciendo, diluyéndose poco a poco entre impersonales centros comerciales y universales paneles publicitarios. Y entonces, ¿que nos queda del paisaje?
Es el precio de la globalización. Italo Calvino comentó en una ocasión que “la crisis de la ciudad demasiado grande es la otra cara de la crisis de la naturaleza” (Calvino, 2015). El tiempo poco a poco parece darle la razón. Nuestras ciudades avanzan en círculos concéntricos, como los troncos de los árboles que cada año aumentan un anillo. Repitiendo una y otra vez los mismos fracasos sociales y medioambientales. Sin embargo, a pesar de esta paradójica similitud entre la forma de crecer de las ciudades y los árboles, aquí se acaban las coincidencias. La primera somete despiadadamente al segundo; y ello a pesar de que todo ciudadano asegura desear un árbol cerca. Sin embargo, nadie parece estar dispuesto a ceder un ápice del escaso, y, por lo tanto, valioso suelo urbano. Curiosas paradojas de la sociedad actual.
La gran urbe egoísta ha marginado al árbol a unos ridículos espacios que limitan su crecimiento. La ciudad directa o indirectamente es hostil para el árbol. Humillado y vilipendiando, es acosado por las innumerables infraestructuras que recorren el subsuelo y limitan su desarrollo radicular. Por si fuera poco, las necesidades de la circulación (tráfico, iluminación, infraestructuras aéreas, etc.) rematan la jugada invadiendo el poco espacio que le queda para vivir con cierta dignidad y si fuera necesario será decapitado.
Parece que ha llegado el momento de tratar al árbol como un ciudadano de pleno derecho. El árbol ha sido, es y será el paladín de la ciudad saludable y acogedora. Nadie parece discutir que se ha convertido en un factor clave para hacer las urbes más habitables, más amables, y su ausencia repercutirá no solo en la calidad del aire sino también de su propio paisaje, de su identidad, de su cultura. Así que es necesario un cambio de modelo y arborizar nuestras ciudades.
El artista austriaco Friedensreich Hundertwasser, adquirió cierta notoriedad en las primeras décadas del siglo pasado gracias a sus revolucionarios diseños arquitectónicos. Unos diseños que trataban de romper con lo establecido hasta el momento, incorporaba formas irregulares en sus edificios y rasgos de los paisajes naturales. Una peculiar simbiosis entre la arquitectura y la naturaleza. Desarrolló edificaciones más orgánicas, favoreció el uso de la línea curva frente al rígido trazado ortogonal y propuso la novedosa idea de revegetar las ciudades. Hundertwasser se atrevió, fuera de toda lógica, a crear edificios ondulantes que constituyen uno de sus principales rasgos. “Un piso ondulado es una melodía para los pies”, solía comentar (Rand, 1994). Creaba edificios recubiertos de vegetación, con grandes árboles creciendo dentro de las habitaciones, con sus ramas extendiéndose por las ventanas. Todo un visionario para una nueva forma de “hacer la ciudad” y lo más importante, demostró que si hay voluntad las cosas se pueden cambiar.
El esfuerzo no será pequeño, pero a cambio, los beneficios serán enormes. Para ello el árbol debe disponer del espacio que realmente requiere teniendo siempre presente el criterio de “no intervención” en su estructura natural. Se deben disponer los árboles en relación con las dimensiones de las calles, distribuyéndolos a las distancias adecuadas en consonancia con su desarrollo, acomodándolos teniendo en consideración el espacio demandado por cada especie. Omitamos las rígidas alineaciones homogéneas, seamos más creativos. Recuperemos la figura del árbol aislado, tan importante para nuestros ancestros. Será necesario pactar con los árboles el espacio a ocupar, para ello se deben establecer planes directores que ofrezcan las pautas necesarias de gestión de cara a su futuro, independientemente de los devenires políticos.
Unos cambios que sin lugar a dudas repercutirán en una mejora del paisaje urbano, del medio ambiente y de la sociedad en sí misma. “Vegetalicemos” nuestras ciudades cuanto antes, pero hagámoslo bien.
De todo ello trata el libro, pero como hemos dicho sobre todo de árboles.




- Portada:






- Índice:

Introducción

Capítulo 1: La búsqueda de la cobertura
En este primer capítulo se analiza la importancia que algunas ciudades han
dado al incremento del número de árboles en sus calles sin considerar otros
factores. Se debe considerar mantener un bien grado de cobertura si afectar
negativamente al desarrollo del árbol.
La estructura natural: ¿quimera o realidad?
¿Es posible eliminar de nuestras urbes las podas masivas? En la ciudad del
futuro, los trabajos de poda deberían ser anecdóticos y puntuales
corrigiendo pequeños errores estructurales
El criterio de “no intervención”
Una correcta selección previa de las especies permite que el desarrollo de los
ejemplares sea acorde con el tamaño y los condicionantes del viario. Un
razonado estudio permitirá que disfrutemos de árboles no alterados.

Capítulo 2: Las alineaciones o el árbol aislado: el valor del
paisaje
Por regla general, todas las calles deben disponer de homogéneas
alineaciones perdiéndose en ocasiones un paisaje urbano de gran valor. En
otras se añora al árbol como individuo, un elemento de gran belleza
paisajística y propio de nuestra cultura mediterránea. Reflexionemos sobre
ello.

Capítulo 3: Entre el cielo y la tierra: el ignorado alcorque

“GESTIÓN MUNICIPAL DEL ARBOLADO URBANO”

Las aceras están colmadas de alcorques, unas estructuras despreciadas,
molestas y mal consideradas por el ciudadano. Y a pesar de sus ridículas
dimensiones y mal estado de conservación cumplen una función de gran
importancia.

El tamaño importa: atrofia radicular
Un entorno compactado alrededor del alcorque y un tamaño reducido
impiden que las ciudades dispongan de un sano dosel arbóreo. La limitación
en el desarrollo de su sistema radicular afectará negativamente a la calidad
y sanidad de los arboles urbanos.
La magnitud de lo invisible: el sustrato de plantación
Una mala elección de la tierra vegetal condicionará al árbol durante su
desarrollo inicial. Solo existe una oportunidad de hacer bien las cosas.
Respirar bajo tierra: hipoxia y la muerte de raíces
La ausencia de una correcta oxigenación del sistema radicular alterará buena
parte del desarrollo y anclaje del árbol.
Muerte por ahogamiento: ausencia de drenajes
El agua puede llegar a ser un elemento muy dañino para el árbol si se
emplea en exceso y existen problemas de drenaje en los hoyos de
plantación. Prevenirlo es vital para el árbol.

Capítulo 4: El plan director de arbolado
Un documento que ofrece las pautas de gestión del arbolado urbano, que
resuelve los problemas actuales, establezca un protocolo de reposición y de
soluciones a la difícil convivencia entre el árbol y la ciudad
independientemente del devenir político se hace fundamental en cualquier
ciudad.
Las cosas claras: herramientas de gestión

“GESTIÓN MUNICIPAL DEL ARBOLADO URBANO”

Las pautas y normas consensuadas en el documento deberán ser de
obligado cumplimiento, lo que evitará incertidumbre en los técnicos y
diseñadores.
Empecemos por el principio: estado del arbolado actual
El conocimiento del arbolado urbano, sus especies, su estado fitosanitario,
sus peculiaridades, sus problemas y el estudio de riesgo se hacen
imprescindibles como primera iniciativa.
Riñas por el espacio: servidumbre, conflictos e interferencias
Reunir una normativa que defina las distancias evitando conflictos entre el
árbol, las instalaciones urbanas, el automóvil y las necesidades de los
ciudadanos mejorará la convivencia.
No todo son árboles: Estudio del paisaje urbano
El paisaje urbano es en ocasiones un valioso patrimonio que no debemos
menospreciar y ni ocultar tras una alineación de árboles. Debe existir un
estudio previo que valore el entorno.
Diversidad de especies: enriquecimiento de la ciudad
Un aumento de las especies de árboles en las calles, protegerá al patrimonio
arbóreo y mejorará el paisaje urbano.
La comunicación como defensa: informar al ciudadano
No debemos tener pudor en informar al ciudadano de todo aquello que le
ocurra a los árboles. Una información preventiva y correctamente
argumentada evitará malas interpretaciones y conflictos vecinales.

Capítulo 5: Un cambio de modelo: nuevos diseños para nuevas
calles
La conclusión parece evidente, las ciudades están obligadas a acoger al árbol
con vehemencia y respeto, pues el árbol se ha convertido en un gran aliado
del ecosistema urbano.
Es necesario repensar las ciudades, unas nuevas urbes donde los árboles
puedan mantener su dignidad y belleza.

“GESTIÓN MUNICIPAL DEL ARBOLADO URBANO”
Capítulo 6: Hacer bien las cosas: la ejecución
Si queremos evitar problemas en la gestión futura es necesario prevenirlos
desde el primer momento.
No todo vale: criterios de calidad.
Se debe normalizar la forma de producir el arbolado urbano estableciendo
unos estándares adecuados.
Protocolo de plantación
Unas labores iniciales que serán fundamentales para asegurar el
establecimiento del árbol. Cada vez que plantamos un árbol debemos pensar
que ese ejemplar estará en ese lugar durante mucho tiempo. ¿Lo hemos
tenido todo en cuenta?

Bibliografía





- Páginas interiores:


El libro ha sido publicado por la Asociación Española de Arboricultura (https://aearboricultura.org) y tan solo se comercializa a través de la citada Asociación, donde se puede adquirir al precio de 34,50 €

Espero que os haya gustado la sugerencia, ahora que vienen los Reyes es buen momento para pedir regalos de este tipo ;)

¡Un saludo y gracias por leerme, hasta la próxima!

jueves, 6 de diciembre de 2018

UNA IDEA: CREA UN ANUARIO ORNITOLÓGICO

¡Muy buenas!
Hoy os vengo con una idea que creo que os puede gustar: crea tu propio anuario ornitológico de un punto al que vais de forma recurrente desde donde el que puedas pajarear. Gracias a ello podremos:

- Hacer un catálogo de las aves que habitan allí.
- Conocer su época de llegada con la migración.
- Qué mes suelen volver a marchar de nuevo.
- Cuáles se quedan.
- Registrar especies esporádicas.
- Observar datos fenológicos (Cómo la meteorología afecta a fenómenos biológicos de ritmo periódico).

Como podéis ver es una herramienta de la cual se pueden sacar mucha información interesante.

Lo primero de todo deberemos localizar el mejor punto para el cual llevar este registro. Ya que los datos se van a tomar mensualmente recomiendo hacerlo en un sitio donde sepas que hay varias especies y que visites de forma recurrente.: puede ser tu jardín, tu huerto, el parque de al lado de tu casa, etc.

Yo voy a hacer un registro a 5 años vista. Me he creado una tabla de excel en la que voy apuntando las especies que voy viendo, qué mes las he visto y qué año, añadiéndolas y actualizando conforme hago las observaciones. Gracias a los smartphones ahora es posible llevar una tabla de excel en ellos de forma que tienes el archivo accesible en todo momento y no has de esperar a llegar a casa (que luego es típico el acordarte de hacerlo, me da pereza, etc).

En sí la tabla que me he creado es muy muy simple:
- En una columna: Voy añadiendo las especies que voy viendo.
- En una fila: los diferentes meses del año.
- Dentro de cada casilla: como ya he comentado la idea es hacer un trabajo a 5 años vista (en este caso desde el 2019 al 2023) así que he puesto dentro de cada celda los años. Cuando veo una especie un mes, coloreo en rojo el año de la cita.

Os pongo un ejemplo de cómo quedaría (ejemplo inventado).



¿Qué os ha parecido la idea? ¿Os animáis a hacerla? ¿Haríais alguna modificación incluyendo o suprimiendo algo?

Hasta aquí la entrada de hoy. Si te ha gustado... ¡Comparte!
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¡Un saludo y gracias por leerme, hasta la próxima!