15 MINUTOS DE NATURALEZA EN ZONA PERIURBANA

¡Muy buenas!
El caso es que el otro día había quedado y como era cerca de la periferia del núcleo urbano decidí ir un poco antes y acercarme allí a ver si veía algo interesante.
Me aproximé a una piedra relativamente plana, al sol, para disfrutar un poco de los rayos de Sol que empiezan a calentar estos días. Tengo por costumbre, siempre que voy al campo, mirar antes de sentarme donde voy a hacerlo para evitar sustos con algún bicho y mira, hice bien: una colonia de hormigas de la especie Messor barbarus había elegido a misma piedra para colocar parte de su hormiguero.
Esto en cierto modo es habitual: muchas hormigas tienen las cámaras que contienen sus huevos debajo de piedras que se calientan con el sol y retienen el calor durante cierto tiempo, favoreciendo el desarrollo de los huevos. Fijaos si es importante el hecho de la temperatura en los hormigueros (los dos niveles más importantes que tienen las hormigas para su construcción de los hormigueros son la temperatura y la humedad del sustrato más que el material del que éste esté formado) que hay otra especie de hormigas típica de los campos y jardines, la Lasius niger, que construye sus hormigueros con una forma de cúpula (seguro que los habéis visto alguna vez). De esta forma las hormigas consiguen que los rayos del Sol, a primera hora de la mañana y a última de la tarde que es cuando menos calientan, el montículo que forma la cúpula del hormiguero capture la mayor cantidad de rayos solares (en esos momentos oblicuos sobre el suelo) posibles para aumentar la poca temperatura que estos transmiten. Luego, al mediodía, los rayos inciden de forma perpendicular sobre el hormiguero afectando entonces a menor extensión de éste pero no pasa nada porque aunque caen pocos rayos son cuando más calientan, compensando cantidad con calidad. (Esto lo aprendí en el libro "La vida de las hormigas", de Whilhem Goetsch).

Viene a ser algo así:
- Por la mañana: muchos rayos de Sol, aunque poco potentes. Caen de forma oblicua sobre la faz de la tierra. Se compensa la poca potencia haciendo que al menos recaigan muchos sobre la superficie que cubre el hormiguero. (Se compensa la poca calidad de los rayos con mucha cantidad).
- A mediodía: pocos rayos de Sol. Al caer de forma perpendicular sobre la tierra cubren poca superficie de lo que es el hormiguero pero no pasa nada porque son pocos pero con mucha temperatura. (Poca cantidad pero mucha calidad)


Un verdecillo (Serinus serinus) cantaba sobre la línea de un poste telefónico, anunciando la primavera. Es una especie que utiliza una "percha" desde la cual emitir su canto. Una percha es un lugar alto puntero, como pueda ser una rama en lo alto de la copa de un árbol o el ejemplo este de un poste telefónico. Si nos paramos a pensar es un riesgo muy alto para el animal en cuestión, puesto que hacer acto de presencia de una forma tan clara (a nivel visual como auditivo al estar cantando) supone facilitarse como objetivo frente a posibles predadores. No obstante, en la naturaleza, lo que predetermina el objetivo final es transmitir los genes de una generación a otra y no tanto sobrevivir. Y para transmitir los genes hay que atraer a las hembras, que es lo que estaba haciendo este individuo pese a arriesgar su vida con esta acción.

Seguidamente, algo más lejos allá al fondo, en un pequeño intento de bosque, oí a un chochín (Troglodytes troglodytes). Según le leí a César Javier Palacios su nombre vulgar tan llamativo viene debido a que su nido es una bola con un agujero, todo ello cubierto por musgo. Su nombre científico hace alusión a los lugares que elige para colocar el nido: cavidades en las rocas (como los hombres ttrogloditas).
El chochín es un pequeño pájaro forestal con una grandísima potencia en su trino. Parece mentira que un bichillo tan pequeño tenga tanta fuerza a la hora de cantar. ¡Además su canto es uno de los más currados en naturaleza, pues llega a emitir hasta 36 notas diferentes por segundo! Su canto, a diferencia del verdecillo, lo hace a ras de suelo o a poca altura... y es que "las aves saben dónde cantar. En la naturaleza, el sonido viaja mejor a uno o dos metros por encima de la vegetación, de manera que cantan desde sus posaderos para reducir las interferencias. Las que cantan en el suelo forestal utilizan sonidos tonales y frecuencias más graves que las que lo hacen en el dosel forestal" ("El ingenio de los pájaros", de Jennifer Ackerman y publicado por Editorial Ariel")

Algo más tarde, el reclamo del petirrojo (Erithacus rubecola), ese sonido que recuerda al crepitar de la leña en una chimenea... Pensé en que dentro de poco todos estos petirrojos procedentes del Norte de Europa que han pasado el invierno con nosotros huyendo del frío extremo del invierno en latitudes más altas volverán allí de nuevo. Miles de kilómetros de vuelo. Y pensé también en como para facilitar el vuelo aves han ido eliminando componentes anatómicos para liberar peso: no tienen dientes, no tienen vejiga (expulsan la urea junto con los excrementos, es la parte blanca de las cacas de la aves), e incluso sólo tienen un ovario y no dos (el izquierdo, concretamente).

Y gracias a la maravillosa situación geográfica del país donde vivimos, nos vemos beneficiados durante el periodo de migración tanto en invierno como en verano. Ahora se irán muchos de los petirrojos, pero en su lugar llegarán otras muchas especies como las golondrinas, los aviones y los vencejos. Si tienes dudas a la hora de identificarlos dejo aquí una lámina que hice en su momento para el blog para ayudar con las identificaciones a todos aquellos que aún les cuesta un poquillo:


Foto extraída de SEO BIRDLIFE. Autor: ©Juan Varela, prohibida su reproducción


Justo delante de mi tenía una casa deshabitada. Su fachada blanca seguro que será una gran atracción para alguna de estas especies. Seguro que vosotros mismos también os habéis fijado: muchos aviones comunes (Delichon urbicum) y muchas golondrinas (Hirundo rustica) vuelan hacia las paredes blancas de las casas en viajes de ida y vuelta. Pero... ¿A qué se debe esto? Pues a que las paredes blancas absorben mucho el calor de los rayos del Sol, generado corrientes de aire caliente que arrastran hacia allí a los insectos y que es lo que van a buscar una y otra vez estas aves y por eso esos viajes constantes ir y venir.

Dejé de mirar hacia arriba y dirigí la mirada hacia abajo, hacia el suelo. Una preciosa "aceitera" (Berberlomelo majalis) estaba a unos metros de mí. La aceitera es uno de los coleópteros más grandes de Europa, llegando incluso a medir 7 centímetros. Es típica de suelos sueltos y pedregosos, como el que me encontraba. Pablo Vera me ha cedido una foto suya que fotografió de la especie (¡Gracias, Pablo!)

FOTO: PABLO VERA

La aceitera es un animal tóxico: cuando se siente amenazada o estresada suelta a través de su hemolinfa (el líquido circulatorio que tienen algunos invertebrados) una sustancia tóxica denominada cantaridina. En la antigüedad esta sustancia se utilizaba para asesinar a la gente, aunque en ciertas dosis muy concretas también se utilizaba.. ¡como afrodisíaco! Hay que ver como una misma sustancia en unas dosis puede ser tan peligrosa y en otras como tener un efecto tan diferente, verdad?
Pues casi igual de soprendente: ¿sabíais que las avutardas realizan conscientemente ingestas de aceiteras como forma antiparasitaria... para realizar el cortejo! Os lo explico más detenidamente: durante la famosa "rueda" del cortejo de las avutardas, las hembras examinan la zona anal de los machos. Esta zona es de color blanco, y en el caso de que tengan parásitos intestinales la zona (bueno, el macho) deja de ser atractivo para las hembras, buscando a otro ejemplar. Para evitar esta situación lo que hacen los machos de avutarda es comer aceiteras: ellos son inmunes a la cantaridina pero no así los insectos parásitos, de forma que la toxina del coleóptero les sirve para eliminarlos y ser individuos aptos y atractivos para las avutardas hembras.

Hice un barrido visual de la zona: Huertos, campos, gran cantidad de zarzales... el sitio es fantástico para albergar erizos (Erinaceus europaeus). He de venir con tiempo y rastrear la zona a ver si encuentro indicios de presencia de ellos. Es más, como estoy bastante convencido de que pueden haberlos, voy a contruir una caja nido para ellos y la colocaré por aquí.


Si vosotros también queréis construir una, aquí tenéis un magnífico tutorial realizado por la asociación naturalista Hyla donde lo explica de manera genial, con diversos tipos y planos. ¡Animaos!

Miré la hora. Ya era hora de volver al punto de quedada con mi amigo. Realmente habían pasado solo unos 15 minutos, pero a veces los ratitos cunden. Y las zonas periurbanas son sitios con una mayor biodiversidad de la esperada, así que os invito a que os deis de tanto en cuando un paseo por ellas porque seguro que encontráis más cosas interesantes de las que os pensáis.

Hasta aquí la entrada de hoy. Espero que os haya gustado y hayáis aprendido algo nuevo con ella. Si es así... ¡comparte!

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¡Un saludo y gracias por leerme, hasta la próxima!

Comentarios

  1. Muy buenas,

    Gracias por esta entrada tan interesante. Es genial darse cuenta de que no hace falta irse muy lejos para poder disfrutar de la naturaleza y de la biodiversidad que nos rodea a los que vivimos en la ciudad.
    Muy interesante lo del uso de las propiedades tóxicas de la aceitera por parte de la avutarda. Yo precisamente elaboré mi TFM sobre ese tema (automedicación), y escribí recientemente un artículo sobre el tema para otro blog:
    http://www.bioblogia.net/2019/02/automedicacion-animal-alex-perez-riquelme.html

    Un saludo y a seguir! :D

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  2. Hoy no me acuesto sin saber algo nuevo. Gracias. Muy interesante y escrito de manera muy amena.

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