¡Hola a todos!
Tras un incendio o una gran nevada tipo Filomena ciertos colectivos (como los animalistas y los cazadores), con la mejor de las intenciones, intentan ayudar a los animales del entorno afectado colocando alimentación suplementaria con el propósito de ayudarles a encontrar comida en un lugar donde escasea. Noticias como "los cazadores se movilizan para salvar a los animales afectados por los incendios" o "400 kilogramos de maíz y 1.000 kilogramos de tacos de pienso para vacuno ayudarán a la fauna afectada por el incendio". Sin embargo, la buena intención de alimentar a los animales que sobreviven a estas causas no garantiza que estemos ayudándolos: en determinadas circunstancias incluso podemos directamente perjudicar tanto a los animales como a la recuperación del ecosistema como voy a explicar. ¡Vamos a ello!
AYUDAR A LA REGENERACIÓN
Lo primero que tenemos que entender es que el fuego (y los incendios naturales) forma parte de la naturaleza y sus ciclos. Y no solo el fuego, si no también las grandes nevadas, las sequías o incluso las enfermedades. Estas "catástrofes" son "herramientas" naturales que tiene la naturaleza para regular poblaciones de forma natural. En algunos casos donde han desaparecido predadores apicales como el lobo, incluso son el único método natural para regular poblaciones tales como las de los ungulados. Y sí, insisto mucho con el concepto "natural" porque es donde va a estar el meollo de esta entrada.
Hemos de entender que echar de comer a los animales que puedan quedar allí es mantener artificialmente a unos animales que el bosque quemado ya no va a poder mantener, maximí cuando al final la gente realiza esta acción de manera puntual y no sostenida en el tiempo y por lo general deja de hacerlo antes de que realmente se restablezca suficiente el área afectada como para poder ser autosuficiente. Y pretender recuperar un entorno manteniendo animales antes de que se haya recuperado el terreno es comenzar la casa por el tejado. Habrá gente que se lleve las manos a la cabeza con lo que voy a decir pero la urgencia principal es recuperar el entorno de manera natural, no mantener con vida a los animales. Y el monte se recuperará. Siempre se recupera. Tardará más o tardará menos, pero en la naturaleza la vida siempre se acaba abriendo camino. Y para ello lo mejor (y sin duda alguna) es respetarle los tiempos que ella misma tiene. Cualquier otra acción nunca va a ser igual de naturalizada y equilibrada que la que la propia naturaleza realiza. Y un bosque en recuperación necesita tranquilidad, no un exceso de animales que, como he dicho, no puede mantener. Por lo tanto, si se pretende recuperar una zona quemada, también hay que considerar el efecto de la intervención sobre la regeneración vegetal, no solo sobre el estado inmediato de los animales. Y concentrar a muchos herbívoros durante mucho tiempo en una zona no ayuda a la regeneración ya que el consumo repetido de brotes puede dificultar el crecimiento de determinadas plantas y el establecimiento de árboles jóvenes.
Hay que entender, también, que las áreas críticas no son las quemadas si no las periféricas ya que son las que recogen a los animales huidos. Las grandes áreas incendiadas se defaunan: si no hay recursos alimenticios y tampoco hay cobertura que ofrezca refugio, los animales supervivientes se mueven hacia la periferia del área incendiada. Conforme el bosque se va recuperando, va ganando fauna de nuevo. De manera equilibrada, natural, a su ritmo.
Un monte que se ha de recuperar necesita liberarse de presión. Y subir con camiones con comida y batir el terreno buscando animales que rescatar o incluso la concentración de una importante cantidad de animales en el punto de alimentación no hace más que ejercer pisoteo sobre un sustrato que ha de rebrotar, lo cual no le beneficia puesto que el pisoteo masivo en los puntos de alimentación destruye la capa superficial de ceniza y suelo fértil, aumentando la erosión cuando llegan las lluvias. Es cierto que habrán animales heridos, e incluso ya muertos, pero éstos también tienen su función en la recuperación de monte ya que sus cadáveres contribuirán a fertilizar el terreno y a alimentar a los carnívoros que queden por allí y que hayan sobrevivido, bien para poder restablecerse en la zona o bien para tener tiempo para marcharse. Además, carnívoros que se alimentan tanto de carroña como de frutos como el zorro, tienen una importancia vital en la regeneración del bosque ya que con sus heces transportan nuevas semillas al entorno donde muchas de ellas acabarán germinando y, por tanto, regenerando la superficie afectada.
LA CONCENTRACIÓN DE MUCHOS ANIMALES EN UN PUNTO CONCRETO.
Un ecosistema no funciona como un comedero doméstico. Hay que considerar el comportamiento de cada especie, los recursos que permanecen, los movimientos de la fauna y la regeneración de la vegetación. Por ello, para la alimentación suplementaria lo mejor es realizarla de manera dispersa y no concentrada. ¿Por qué? Principalmente por 2 motivos: la congregación de muchos individuos afecta a la transmisión de enfermedades y a definición de nuevos territorios.
Cuando se deposita alimento en un punto concreto, se crea una concentración artificial y adicional de animales que, de otro modo, quizá no coincidirían allí con tanta frecuencia. Esto supone mayor contacto entre individuos aumentando las oportunidades de transmisión de agentes infecciosos y parásitos. Recordemos que estos animales vienen debilitados por un suceso traumático que en algunas ocasiones puede generar una bajada de defensas del sistema inmunitario, haciéndoles más susceptibles de contraer enfermedades. En estos puntos concretos de alimentación suplementaria se crea una "contaminación" del entorno donde una mayor cantidad de heces, saliva y restos de comida pueden acumularse favoreciendo la propagación de enfermedades. Además, grandes cantidades de alimentos amontonados acaban deteriorándose. El hecho de depositar grandes cantidades de alimentos para no realizar varios viajes (bien sea por optimización de viajes con el aporte o por querer minimizar el impacto del pisoteo antes comentado) hace que queden restos durante días, pero poco a poco la humedad y las temperaturas pueden favorecer su degradación y el desarrollo de microorganismos hasta el punto de pudrirse lo cual tampoco favorece ni a nivel dietético ni a nivel sanitario. Así pues, añadir puntos de alimentación sin valorar la situación sanitaria tanto de los individuos que van a alimentarse como de los propios alimentos no acaba de ser una buena idea...
Además con esta acción también se genera una zona de alta competencia por un recurso escaso (como es la comida) puede ser monopolizado por algunos machos adultos creando conflicto entre los propios individuos que van a alimentarse donde la dominancia que ejercen los individuos más fuertes sobre otros más débiles (que además son los más necesitados) tiene consecuencias tales como aumentos de peleas con todos sus efectos asociados: lesiones, heridas o incluso bajas directas. Y, hay que decirlo también, congregando a los mejores individuos en unos puntos localizados en vez de que estén dispersos por el monte, es algo que aprovechan los cazadores furtivos para llegar a los mejores ejemplares con facilidad.
A nivel territorial también tiene un impacto relevante ya que alteran la competencia por los recursos y modifican la abundancia y distribución local de algunas especies llegando a beneficiar desproporcionadamente a algunas especies y modificar las interacciones ecológicas inter e intra específicas. Y, mucho ojo con esto, los puntos de alimentación suplementaria jamás deberían estar dentro de un coto de caza ya que los animales tardan tiempo a establecer nuevos territorios y permanecen bastante en el lugar donde han encontrado acomodo. Si los concentramos y acostumbramos a estar en una zona que es coto de caza en unos pocos meses serán posibles animales cazados. Es una vieja estrategia de los cotos para fijar especies cinegéticas en su zona de caza donde con ella aumenta la cantidad de bichos a cazar y con ella el prestigio del coto.
EL TIPO DE APORTE ALIMENTARIO:
La mayoría de estas acciones consisten en llevar fruta, paja, pienso o maíz a los puntos de alimentación. Alimentos que por lo general NO SON SU DIETA HABITUAL, convirtiéndose en un dieta inadecuada y poco equilibrada nutricionalmente para todas las especies que se van a congregar en ese punto.
El hecho de no saber quién es el consumido final hace que no se pueda seleccionar bien el tipo de alimento, pudiendo acabar generando problemas digestivos a algunos individuos o especies. No podemos caer en el error de pensar que si un alimento sirve para un animal doméstico o para el ganado, también será útil para la fauna silvestre, adaptada a dietas específicas (brotes, bellotas, pasto seco) y no son digestores de piensos comerciales, pan o granos procesados y un cambio drástico en la dieta pueden causar acidosis ruminal en ungulados, indigestiones severas o incluso la muerte por la imposibilidad de procesar alimentos artificiales.
También se ha comprobado que en algunas ocasiones semillas trasladadas a los puntos han acabado germinando propiciando que una especie vegetal no presente nunca en la zona pueda establecer de manera artificial.
Como podemos ver no es un tema fácil de gestionar y nos hayamos ante el enésimo ejemplo de que muchas veces la buena voluntad por ayudar puede causar más perjuicio que beneficio. Por eso, hablando de naturaleza, me gustar recordar la frase que dijo mi gran amigo Edu y que me parece extremadamente sabia:
"Nunca intervenir en el medio si no se tiene perfecto conocimiento de cómo, por qué y para qué hacerlo."
TWITTER: con la cuenta @pinosysembrados.
YOUTUBE: con la cuenta "Entre pinos y sembrados".
FACEBOOK: a través del grupo "Entre pinos y sembrados".
INSTAGRAM: con la cuenta @pinosysembrados.
*Fuentes y bibliografía de la entrada de hoy:
Wildlife Victoria. Wildlife impacted by a fire.
Texas A&M Forest Service. Managing Wildlife After a Wildfire.




Es una pena que una persona tan comprometida con el medio ambiente y la biodiversidad, que sabe tanto sobre naturaleza y sobre la importancia de conservarla frente a las injerencias humanas, utilice (no solo en este post) contenidos gráficos producidos por la mal llamada "Inteligencia Artificial". Los centros de datos que alimentan las IAs generativas son una amenaza medioambiental gravísima, tanto por dónde se ubican como por las cantidades ingentes de agua y energía que malgastan. Las imágenes que las alimentan se usan sin permiso de fotógrafos, artistas y demás derechos de autor, y lo que producen es contenido en masa y sin valor artístico ninguno. Por favor, considera dejar de contribuir a la destrucción de la naturaleza, dejar de usar IA generativa; es mucho más respetuoso una foto o un cartel menos "llamativo" o "pulido", pero que mantiene firmes los valores que alguien como tú defiende en su blog día a día. Y lo digo como persona que te lee, te admira y te sigue, con todo el cariño del mundo. Gracias por leerme.
ResponderEliminar