jueves, 1 de enero de 2015

ENTREVISTA A JOSÉ CARLOS DE LA FUENTE, NATURALISTA, RASTREADOR Y GUÍA FAUNÍSTICO

¡Hola!
Tengo la suerte de poder contar entre mis amigos al que es considerado por muchos uno de los mejores naturalistas de toda España: José Carlos de la Fuente. Con él he aprendido prácticamente todo lo que sé de rastros y huellas de animales. Y, está claro, no podía dejar pasar la oportunidad de hacerle una entrevista sobre naturaleza para el blog tal y como he hecho con otras personas relacionadas con el mundo de la naturaleza y que podéis leer con a través a la etiqueta "entrevistas".
José Carlos es un APASIONADO de la naturaleza, que vive por y para ella y un gran profesor (muy cañero, por cierto) que explica las cosas de una forma didáctica que ya quisieran muchos maestros de escuela. El primer día que me tomé un café con él aprendí más de animales en esa hora y media que en muchos documentales. Para que vosotros lo conozcáis un poco mejor, os pongo una pequeña reseña suya: 

                                                 
                                                     (Foto: María José Alvarez Riguant)


Nació en 1971
Ha desarrollado su actividad como naturalista, desde la investigación de campo la divulgación y la protección activa.
·         Ha trabajado como profesional de la Prevención y Vigilancia de incendios forestales para PARCS DE LA DIPUTACIÓ DE BARCELONA.
·         Ha colaborado con el CRAM en el rescate de cetáceos y tortugas marinas varados.
·         Ha participado en la realización de censos ornitológicos.
·         Realizó como rastreador profesional el estudio de los mamíferos del Baix Gaià, para LA SÍNIA DEL GAIÀ.
·         Ha realizado estudios sobre las poblaciones de nutrias litorales en la costa gallega, trabajo que publicó en QUERCUS.
·         Colabora con publicaciones como QUERCUS y MUY INTERESANTE. Actualmente trabaja en varios textos sobre rastros de fauna.
·         Trabaja como guía de fauna en espacios naturales de toda la Península Ibérica  y Rumanía (Cárpatos y Delta del Danubio), de forma independiente y para varias agencias, como Aherca, Doñana Nature y Ecowildlife.
·         Imparte cursos sobre rastreo para IUSC y Animal Latitud, colaborando con la Universidad de Barcelona.

·         Desempeña labores de vigilancia urbanística y mediambiental para la Admon. Local.


c    Como podéis ver, es un profesional con gran reputación que colabora con las instituciones y publicaciones punteras de nuestro país llegando a ser incluso portada. A continuación, la entrevista que le hice:


PREGUNTA: Define Naturalista

RESPUESTA: Si te refieres a que creo yo que es un naturalista, te diría que cualquier persona que se dedique, ya sea por afición o profesionalmente a la observación y el estudio de la naturaleza. Darwin fue un naturalista y tú eres un naturalista.

P: ¿Actualmente qué competencias tienes en tu administración?

R: Ocupo una puesto de trabajo relacionado con la vigilancia medioambiental para la Administración Local. Algunos municipios, por la extensión de suelo rural o forestal de su territorio, han tenido la figura del Guarda Rural propio. Con los tiempos, esa figura ha ido evolucionando y redefiniéndose, como en general en todos los Cuerpos de la profesión. Trabajo con las competencias propias del Ayuntamiento en materias de Medio Ambiente y Urbanismo (Suelo No Urbanizable) y realizo vigilancia e inspecciones, fundamentalmente, relacionadas con ellas.

P: Cuéntanos un poco tu día a día

R: Mi día a día rutinario suele empezar en la oficina, donde me ocupo del papeleo, despachar con los técnicos y demás compañer@s del departamento. Dependiendo de lo que me ocupen estas tareas, salgo a patrullar en coche por el territorio que tengo asignado. Como te comentaba, mi trabajo consiste en actuaciones relacionadas con las materias que mencionaba antes. Estas pueden ser construcciones ilegales, el estado de los caminos e  incidencias de ese tipo. Trabajamos mucho en el control de vertidos ilegales. En ocasiones puedo llevar a cabo otras actuaciones que se apartan algo de esta rutina, colaborando con otros Cuerpos y Administraciones.



P: Uno de los ámbitos en los que te mueves y además con gran reputación nacional es el de rastreador. ¿Qué nos puedes contar al respecto?

R: Mi interés por el rastreo es prácticamente paralelo al que despertó en mí la naturaleza desde niño. Cuando constaté lo dificilísimo que era observar en libertad a los animales que me atraían, pero que estos dejaban indicios de su presencia, empecé a intentar aprender a rastrearlos. Recuerdo leer a los once años un libro de Gerald Durrell que me prestó un amigo, una especie de manual del naturalista, en el que explicaba cómo hacer vaciados de huellas con escayola o mis intentos de fijar en mi mente infantil los dibujos de las cagarrutas y las huellas del lobo en los maravillosos Cuadernos de Campo de Félix.
En casa había objetos curiosos (años 70) que un tío mío cazador regalaba a mi madre. Un perchero con las cuatro patas de un ciervo me proporcionaron las primeras huellas de la especie.
El rastreo se ha definido como la habilidad más antigua de Homo Sapiens, aunque se especula que alguna otra especie de humanos podría haber practicado el “persistance hunting”, en el que rastrear tiene un papel fundamental.
Como herramienta  para el conocimiento y el estudio de la fauna, particularmente los mamíferos, resulta imprescindible. No entendería que biólogos, ambientólogos, veterinarios de campo o guardas forestales no dominen esta habilidad.
 Hoy, en nuestra sociedad, no necesitamos de ella para comer, sin embargo, practicarla produce sensaciones muy placenteras. Te sitúa en tu lugar en los ecosistemas, te pone en contacto con los animales que rastreas y, en resumidas cuentas, con algo muy íntimo de nuestra propia especie.
He conocido excelentes rastreadores de los que he podido aprender mucho en estos años. No hay dos iguales. Cada uno funcionamos de una manera o hemos profundizado en los aspectos que nos han interesado más. Es interesante aprender de maestros de diferentes “escuelas” de rastreo. Para no enfadar a nadie, te puedo decir que el profesional que me ha causado mayor impacto, y con el que creo que he dado un salto en el seguimiento e interpretación de rastros, ha sido Adriaan Louw, una figura de nivel mundial.
  
P: Me parece increíble que con un par de huellas o tres se pueda saber animal, velocidad que llevaba, si es la pata trasera o la delantera, la izquierda o la derecha, si era un adulto o un joven, un macho o una hembra, posible tamaño del animal...

R: Debemos hablar de varios niveles. El primero, y no por ello fácil, sería el reconocimiento de los indicios de presencia de cada especie. Aquí deberíamos dominar identificar a la propia especie (cuando es posible). La fauna deja tras de sí infinidad de ellos: huellas de pisadas, excrementos, restos de alimentación, encames guaridas, etc.
Si me preguntas por las huellas de pisadas, además de la especie, en ocasiones nos podríamos acercar a una estimación más precisa, siempre teniendo en cuenta que existe aquí un margen de error. El solapamiento de tamaños es un arma de doble filo en este sentido, pues la huella de un hembra puede ser del mismo tamaño y proporciones que los de un joven. Como dato curioso, te diré que en alguna ocasión debido a un defecto particular en las extremedidades, se puede llegar a individualizar al animal en cuestión. Esto me ocurrió en la costa gallega con un macho de nutria, del que conté su historia en un artículo para QUERCUS.
El siguiente nivel, en el que entran en juego más factores como sería el de la interpretación de los rastros. Aquí juegan un papel fundamental los patrones de movimiento. Si conocemos cuales son los patrones habituales de las diferentes especie, podemos especular o incluso intuir, el comportamiento del animal en ese momento concreto. Según el patrón de movimiento, se puede conocer si es una marcha más o menos rápida, e incluso porqué la ha adoptado. Podríamos llegar a aproximarnos al tamaño de alguna especie de cuadrúpedos conociendo su anatomía y aplicándola sobre el mismo rastro, si se dan las condiciones oportunas.



P: Según esta noticia (aquí), los hojas de los árboles salen un mes antes que hace 50 años. ¿En qué afecta eso a los biorritmos de los animales? 

R: Aunque es mucho más complejo, la fenología de muchos animales viene muy determinada por el fotoperiodo, es decir la cantidad de horas de luz. También las temperaturas son importantes en los fenómenos migratorios de muchas especies. El calentamiento global parece que ha convencido a miles de grullas para no bajar hasta nuestras latitudes, hibernando en zonas mucho más norteñas que hace unos años. En Doñana, han podido constatar que llegan muchos menos pájaros para la hibernada. Los miles de ánsares campestres que pasaban el invierno en la Península han ido abandonando progresivamente esa costumbre y ya apenas se observan en sus antiguos cuarteles de hibernada castellanos.
 Habría que ver a que especies de árboles afecta este cambio, en que hábitats y un montón de parámetros más. A partir de aquí un seguimiento a largo plazo de cómo podría afectar a los animales que viven en ese hábitat. Si este fenómeno les afecta, ¿Sabemos si se han ido adaptando progresivamente a estos cambios de forma paralela?

P: Esta misma noticia se la he preguntado a un guarda forestal (aquí) y a un periodista medioambiental (aquí), pero ahora quiero saber tu opinión: es el peor año en atropellos de linces.

R: Es una tragedia, hoy hemos tenido noticia del atropello del ejemplar número 21 de este año.
Sin duda, el número de atropellos ha aumentado de forma paralela al de linces en el medio natural. Si se sueltan animales jóvenes, con la dispersión activada de forma instintiva, estos se van a mover por los conectores biológicos que unen hábitats de calidad. Estos conectores (torrentes, bosques de ribera, etc) se encuentran tarde o temprano con una infraestructura que los interrumpe. Es ahí donde mueren nuestros linces. Algunos de estos puntos están señalizados y se han construido pasos que parece que son más o menos efectivos. A partir de aquí, es trabajo de las Administraciones competentes corregir esos puntos negros. De todas formas, como todo en la vida, hay que matizar que no todo es culpa de la Admon. Es absolutamente necesario que los usuarios de esas vías nos concienciemos del peligro que supone para nuestra biodiversidad no respetar esas señalizaciones. Conduciendo por zonas linceras, he visto como me adelantaban en doble continua coches a toda velocidad, mientras reducía para atravesar un paso de linces señalizados. Creo que son necesarias campañas de divulgación y un control mucho más activo de la velocidad de los vehículos de esos puntos negros.
Por otro lado, se están soltando linces en CCAA en las que las malas prácticas cinegéticas han provocado algunas de las muertes. Lazos, disparos, veneno. Llevo unos meses preguntándome si los ecosistemas ibéricos de los que el lince desapareció vuelven a tener la madurez suficiente para acogerlo. No tiene mucho sentido criar animales en carísimos planes de reproducción ex situ si los estamos echando por un sumidero. No es casualidad que los dos únicos núcleos viables que quedaron en la Península fueran Andújar y Doñana, cuando a priori lugares como Monfragüe o los Montes de Toledo deberían de haber podido conservar sus antaño prosperas poblaciones del felino. Es muy probable que no hayan desaparecido las causas que lo extinguieron en estos lugares.
Hace años, cuando el lince se extinguía inexorablemente y se luchaba por reproducirlo en cautividad, hablaba con amigos directamente implicados en su conservación, como Antonio Lancho (que me enseñó lo que sé sobre la especie) o Alfonso Moreno o Jesús Cobo sobre la necesidad de conservar sus hábitats. Si se conseguían reproducir en cautividad era absolutamente necesario tener espacios donde reintroducirlos con garantías. Espero que no sea demasiado tarde.



P: Una vez te pregunté qué animal te gustaba más, si el lince o el lobo, y me contestaste con un "¿a quién quieres más a papá o a mamá?". Son tus dos debilidades por igual, ¿verdad?

R: Entre los mamíferos incluiría al oso. Yo creo que la debilidad por estas especies obedece a esa fascinación que nos producen los grandes depredadores. La presencia de estas especies en el paisaje cambia por completo la percepción que tenemos de él. Una montaña con lobo, oso o lince, se transforma en algo completamente distinto, más indómito, más puro.

P: ¿Qué opinas de la caza?

 R: La caza me provoca sentimientos contradictorios. Hace muchos años intento entender a sus practicantes y, a nivel profesional me he visto obligado a profundiza mucho en su conocimiento. Dejando de lado la caza de subsistencia, perfectamente integrada y sostenible, que aún es un importante medio de vida de unos cuantos grupos humanos en el planeta, por la que  no tengo ninguna objeción y mi total respeto. Si me preguntas por la deportiva, te diré que me provoca rechazo natural matar a un animal sin motivo justificado y la diversión no está entre ellos. Sin embargo, como entiendo que hoy es una práctica legal, creo que hay que velar por las buenas prácticas cinegéticas y los cazadores se ajusten a las normas que la regulan.
Todos ellos deberían hacerle un favor a su afición y demostrar que la caza es compatible con la conservación, no disparando contra especies no cinegéticas y protegidas (osos, linces, rapaces, etc.), respetando las zonas de seguridad escrupulosamente y erradicando para siempre lacras como el furtivismo, el veneno y el control de depredadores. Creo que en este sentido hay mucho por hacer. No se puede consentir que entren constantemente en los centros de recuperación de fauna animales envenenados, tiroteados, cepeados o cogidos en un lazo, gravemente heridos o directamente a la mesa de necropsias. También te he de decir que he conocido cazadores absolutamente respetuosos que, incluso, trabajan dura y activamente en la conservación de especies como el lince.
También creo que se deberían preservar zonas libres de caza, como los Parques Nacionales. Ya hay suficiente espacio cinegéticamente ordenado, es decir, se puede cazar casi en todas partes. No es necesario ampliarlo. Tengo la sensación de que se está legislando de forma más permisiva en muchos sentidos relacionados con la caza, cuando se debería tender a ser más restrictivos.
En general, la respeto si se practica dentro del marco legal, pero la denuncio y me indigna cuando se sale de él para dañar a la biodiversidad.

P: Has hecho muchos trabajos sobre los dos grandes carnívoros de este país: el lobo y el oso. ¿Cuál es la situación de cada especie? ¿Cómo evolucionan? ¿Qué hay que trabajar al respecto? ¿Hay proyectos válidos y viables?

R: Mis trabajos con estas especies se han ceñido al estudio de sus rastros y al turismo de observación. Creo que la situación de ambas especies es mejor que hace unos años. Sin embargo queda mucho trabajo por hacer y muchos aspectos a mejorar en su conservación.
Sobre el lobo aprendí mucho en las montañas de Lugo, siguiendo a dos manadas durante unos meses. Después descubrí a los lobos de la Sierra de la Culebra, que pisé por primera vez gracias a mi buen Josele Saiz “Boletas”, eminente ornitólogo, y conocí a sus secretos y manadas gracias a mi amigo lobero Antonio Herrero.
El lobo presenta unas poblaciones con diferente estado de salud y diferentes gestiones, dependiendo del territorio administrativo que ocupa. El principal problema actual de la especie es el conflicto con los ganaderos, como ocurre en prácticamente toda su área de distribución mundial. De él se derivan muchos de los problemas de la especie, persecución legal (caza, controles letales) e ilegal (furtivismo, veneno) Es un problema de percepción en el que la Administración ha de jugar un papel  fundamental como mediador que amortigüe el odio ancestral rural mediante indemnizaciones, estudio científico independiente y divulgación. El vacío dejado por la ausencia de las administraciones públicas al inhibirse del problema, recortando fondos  públicos destinados a estos fines. Ese vacío ha vuelto a polarizar de forma preocupante las posiciones con respecto a la especie. Por un lado, grupos ecologistas radicales y por el otro, grupos anti-lobo en zonas rurales. Ninguna de estas posturas beneficia en nada a su conservación.
En realidad está en discusión cual es el estado de sus poblaciones, por lo que es necesario censar cuidadosamente a la especie (muy difícil de censar). Se sabe que sus poblaciones entran en declive a partir de una mortalidad del 30 % y si no sabemos cuántos hay, no es posible conocer que influencia tiene la caza en sus poblaciones. En cualquier caso, parece seguir en la expansión detectada a partir de los años ochenta del siglo pasado.
Con el oso he trabajado en los Cárpatos rumanos, donde alcanza unas densidades extraordinarias. Las poblaciones Ibéricas han aumentado en relación a las horas bajas de los años ochenta. El trabajo de FAPAS y FOP en la población Cantábrica ha dado resultado y la especie ha superado la población mínima viable por debajo de la cual una especie entra en una espiral imparable abocada a la extinción. De los dos núcleos, parece que el oriental no acaba de levantar cabeza. Los últimos episodios en los que han muerto ejemplares en circunstancias extrañas, nos indican que no hay que bajar la guardia.
La población pirenaica parece que va a más poco a poco y da la sensación de que se va aceptando más por parte de los habitantes del territorio .La adaptación de los ejemplares eslovenos reintroducidos parece haber sido optima, pero desgraciadamente el patrimonio genético original ha desaparecido con la muerte de Canelle, la última osa autóctona, a manos de un cazador francés.
El oso es una especie más sensible que el lobo, mucho menos prolífica y con requerimientos ambientales más exigentes en cuanto a la calidad y la extensión  del hábitat. Esto lo convierte en una especie mucho más delicada y difícil de recuperar.



P: Háblame un poco de Félix Rodríguez de la Fuente.

R: Cuando le preguntas sobre Félix a un naturalista de mi generación, con toda seguridad no te hablará un poco. Él lo empezó todo. Una vez escribí que  mi relación con él ha ido cambiando a lo largo de los años. En mi  niñez sus programas de radio y televisión, sus libros, su enciclopedias… era como un padre al que admiras sin condición. Su muerte nos conmocionó como pocas. Nos dejó huérfanos. Con los años, vas descubriendo sus luces y sombras, sus debilidades humanas, y entonces lo quieres más, porque lo sientes cercano y humano.
El Dr. Félix Rodríguez de la Fuente fue una bendición para la naturaleza Ibérica,  que sin su paso por ella, hoy estaría en una situación mucho peor. Probablemente no estaríamos hablando de la mejor población de lobo de Europa Occidental, sin la defensa que hizo de la especie, mediante la divulgación de su biología y  realidad y de la influencia y habilidad política con la que consiguió rescatarlo del saco de las alimañas para colocarlo entre las especies cinegéticas, con una caza regulada y protegida.

P: Gerald Durrell

R: Gerald Durrell es uno de los mejores escritores que he tenido la suerte de leer. Su obra literaria es simplemente deliciosa. Su humor exquisito cuando habla de su vida como naturalista o como cazador de animales para los zoos es inolvidable. Un gran divulgador y un magnífico literato.

P: ¿Alguno más que quieras mencionar?

R: Joaquín Araujo, un gran naturalista, divulgador y escritor
José Antonio Valverde, el mejor zoólogo español del s XX
Juan Carlos Blanco, posiblemente el mayor especialista en lobo nacional.
Angel Cabrera, el enorme mastozoólogo español de referencia.

P: Un libro indispensable para cualquier naturalista.

R: Me cuesta decirte uno. Es imposible resumir todo lo que me han dado los libros, ya sean de naturaleza o no.
Te diré que todo naturalista ibérico debería leer EL BUCARDO DE LOS PIRINEOS de Kees Wouteresen. Es imprescindible conocer como se nos fue una subespecie única y aprender de ello. Parafraseando la famosa máxima, si olvidamos las extinciones estamos condenadas a repetirlas.

P: ¿Un artículo que te haya llamado especialmente la atención?

R: Debido a mi interés por el rastreo y lo grandes carnívoros, un artículo muy bueno fue EL LINCE EN LOS PIRINEOS de J.R. Olmo, publicado en QUERCUS hace ya unos cuantos años. Creo que lo mejor que se escribe sobre conservación en España hay que buscarlo en esta revista pionera. También recuerdo el relato maravilloso sobre el lobo estepario Ernesto, que escribió Juan Carlos Blanco en la misma publicación, fruto del seguimiento de campo que le hizo.
  
P: ¿Sobre qué temas estás estudiando actualmente?

R: Trabajo en aumentar mi conocimiento sobre algunas especies de mamíferos, que me interesan particularmente. También me interesan aspectos del rastreo en los que quiero profundizar, precisamente porque me ayudan a conocer mejor a la fauna que estudio. Últimamente, le he dedicado mucho más tiempo a los ecosistemas pirenaicos, de la mano del naturalista Cristian Luque, experto conocedor de aquellos territorios y a sus especies emblemáticas, con especial interés por la marta, el oso y el urogallo.
También procuro aumentar mis conocimientos herpetológicos, en los que me introdujo el naturalista, guarda forestal  y gran amigo Pedro Torres y que están aumentando gracias al herpetólogo Daniel Fernández Gibertau.


P: Y por último: ¿qué proyectos profesionales a nivel particular tienes en mente para un futuro próximo?

R: Yo he venido aquí a hablar de mi libro, je, je.
Trabajo en varias publicaciones sobre rastros, grandes carnívoros y una cosita sobre aves muy curiosa.
Sigo colaborando con entidades como IUSC o Animal Latitude en mi faceta como docente, con cursos y seminarios sobre rastreo de fauna. En cuanto al trabajo puramente de campo, he impulsado el estudio de un pequeño carnívoro que puede arrojar luz sobre aspectos poco conocidos de su etología y que se encuentra en una fase de desarrollo del proyecto por parte de la gente de la Sínia del Gaià.
Por otro lado, intento compaginar esto y mi trabajo en la Administración con colaboraciones con Ecowildlife y Aherca, como guía de fauna en viajes de naturaleza.


Esta ha sido la entrevista. Como podéis ver es un excelente comunicador que explica las cosas de manera simple y sin complicaciones pero con un gran jugo en cada una de las respuestas.

Yo os animo en lo que sigáis un poco más a través de su facebook, donde cuenta espectaculares relatos naturalistas basados en su día a día.

¡Gracias José Carlos por tu colaboración con el blog! ;)






4 comentarios:

  1. Un hallazgo descubrir a esta persona. Muy interesante entrevista. ¡Enhorabuena!

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  2. ¡Muchas gracias por tu comentario, Chabier! Me alegro que te haya gustado. Si se te ocurre alguna otra persona relacionada con la naturaleza e interesante de entrevistar o quieres que haga una entrada sobre un tema en concreto, puedes decirmelo ;)

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  3. Muy acertada la entrevista.
    Jose Carlos de la Fuente es un "Maestro" con todas las letras. A mí me aficionó él al rastreo en la Sierra de la Culebra. Gracias a sus enseñanzas ahora soy yo quién enseña a los niños a rastrear en las excursiones que guío cómo voluntaria de SEO
    Gracias a los dos.

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  4. José Carlos, desde el Grupo de Acción Local ADATA de Zamora,no recordamos si te enviamos en su momento el libro "Naturaleza de Aliste Tabara y Alba", si no es así, danos tu dirección y te lo haremos llegar junto a algún otro de tu interés.Felicidades por tu trabajo, José María.

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